Los ensayos de Jovellanos, entre los que destacan sus Memoria sobre las diversiones públicas, su Informe en el Expediente de Ley Agraria y esta Memoria sobre la educación pública, abordan problemas de aquel siglo a instancias de distintas instituciones a que estaba vinculado, como la Sociedad Matritense de Amigos del País, la Real Academia de la Historia y la Sociedad Mallorquina. A ésta propone aquí Jovellanos la fundación de “una institución pública y abierta”, “una institución en que sea gratuita toda la que se repute absolutamente necesaria para formar un buen ciudadano”, libre de “distinciones odiosas” pues todas las clases “tienen derecho a ser instruidas”. Por eso pensaba decirles: “si deseáis el bien de nuestra patria, abrid a todos sus hijos el derecho de instruirse, multiplicad las escuelas de primeras letras; no haya pueblo, no haya rincón donde los niños, de cualquiera clase y sexo que sean, carezcan de este beneficio”. La obligación del Estado es hacer felices a sus ciudadanos, y por tanto es su deber instruirles, a todos.
Salvo por la obligatoriedad, quedan ya aquí establecidas las bases para una secularización de la educación de la infancia, antaño relegada al ámbito doméstico y privado de quienes podían sufragar preceptores, y ahora concebida como abierta, pública y gratuita, orientada a todas las clases y a ambos sexos. Pocos proyectos de Jovellanos tuvieron culminación efectiva o duradera, pues las reformas ilustradas exigen ritmos amplios que fácilmente se ven truncados; pero memorias como ésta nutren las reformas del siglo siguiente y conforman un legado, lo que José Antonio Maravall llamaba “la herencia ideológica de la Ilustración”. Él mismo le decía al traductor al francés de El delincuente honrado: “La luz de la Ilustración no tiene un movimiento tan rápido como la del sol; pero cuando una vez ha rayado sobre algún hemisferio, se difunde, aunque lentamente, hasta llenar los más lejanos horizontes; y, o yo conozco mal mi nación, o este fenómeno va ya apareciendo en ella”.
Del Prólogo de Elena de Lorenzo
